Cómo aprenden los niños
Los niños sin dificultades de aprendizaje establecen relaciones de manera mágica. Enseñar un concepto a estos niños supone entrenar otras muchas relaciones de forma totalmente inconsciente. Por ejemplo, si le decimos que él es más listo que su hermano, también estamos entrenando en su mente lo contrario, que su hermano es mas tonto.
Por otro lado transmitimos sensaciones, emociones y necesidades a los niños sin tener realmente la certeza de que él o ella lo esté experimentando. Incluso en una sensación tan física como es el frío, una madre le ordena a un niño ponerse la chaqueta cuando ella tiene frío. La cuestión es cómo enseñar entonces conceptos tan poco materiales como «peor» o «mejor».
En los niños con dificultades la clave es hacer las conexiones de forma directa y explicar sin dar por hecho ninguna asociación subjetiva. Hemos de comenzar con relaciones no arbitrarias y tangibles y luego seguir con las arbitrarias, como el valor del dinero independientemente del tamaño de la moneda o el billete, por ejemplo el euro vale más que la de 50 céntimos aunque esta última moneda sea más grande. También es necesario enseñar de forma directa la derivación de relaciones (un ejemplo concreto seria si Laura es enfermera igual que Javier, y Mario se dedica a la enfermería como Javier, Mario y Laura tienen la misma profesión).
Para ordenar nuestro conocimiento tenemos la teoría del marco relacional . Los marcos relacionales que hemos de aprender de manera mágica, o en su defecto, de forma directa, y que permiten que nuestro conocimiento vaya estructurandose en nuestra cabeza, son muchos y van encajando unos en otros como muñecas matrioskas.
Félix Parajón

