La respiración es un ancla

Ánclate con la respiración

Piensa en un barco que se encuentra en un puerto de mar agitado y el viento ruge con toda su fuerza. ¿Qué es lo que impide que el barco se salga del puerto y se pierda entre las olas?. Cuando un buque echa el ancla, se mantiene en su lugar incluso ante las tormentas más fuertes.

Si notas que te desequilibras con tus pensamiento y sentimientos, la respiración puede ayudarte a reencontrar tu equilibrio. Los sentimientos y pensamientos no desaparecen, pero te ayudará a mantenerte firme cuando te sientas asediado por la tormenta.

Centrarte en tu respiración te ayudará a hacer una pausa y estar presente en lo que haces, y desde ese espacio seguro que eres tú, practicar la habilidad de elegir la forma de manejar la tormenta. El aire que respiras es el de ahora, el de ayer ya no es posible y el de mañana aún no ha llegado.