La pirámide invertida nos desequilibra

Hoy no se explica el comportamiento en términos morales, económicos o sociales, sino más bien con otros, aparentemente más científicos, como personalidad, emoción o motivación, que sirven de coartada a la cultura neoliberal para explicar los fracasos de las personas, no por circunstancias injustas o de desigualdad, sino más bien por carecer el individuo de un desarrollo personal adecuado.

Es más, mientras no hace mucho se asumía que ciertas necesidades materiales y sociales, como por ejemplo la seguridad y estabilidad en el trabajo, eran prerrequisitos para la felicidad y la realización de las personas, pues ahora, la nueva teoría de los recursos humanos entiende que tales necesidades están subordinadas a la previa felicidad de los individuos. Es decir, se le da la vuelta a la pirámide de Maslow, y se nos dice que lo primero es que la persona consiga desarrollar su felicidad , y así, después, podrá encontrar el éxito laboral, económico e individual.

Esta relación entre circunstancias personales y felicidad siempre ha sido, como poco, compleja y bidireccional. Sin embargo, los psicólogos que viven de la ideología de la psicología positiva, ponen en duda que el éxito precede a la felicidad. Ellos tiene claro que «los individuos no se sienten mejor haciendo bien una tarea, sino que lo hacen bien cuando se sienten mejor«. Y los individuos se sienten mejor, dicen estos psicoideólogos, cuando despliegan una serie de virtudes psicológicas naturales, de las que están equipados y han de aprender a desarrollar, para conseguir el éxito.

La cultura emprendedora de la actual sociedad neoliberal está ligada a esta inversión de la pirámide de necesidades de Maslow, trasladando al individuo la responsabilidad de su propio desarrollo emocional, para luego sentirse bien con lo que hace.

Esto lleva a las personas a centrarse en sí mismas en busca de autoconocimiento, autocrecimiento o autodesarrolo, y dada la dificultad de conseguirlo, a gastar dinero en expertos, libros, etc. de la imposible felicidad, para luego tener alguna posibilidad de éxito.

Fuente: Pérez Álvarez, M., Sánchez González, J.C., Cabanas, E. (2018). La vida real en tiempos de la felicidad, Crítica de la psicología (y de la ideología) positiva. Madrid: Alianza Editorial.