
Hoy la libertad se reduce a la yema de los dedos. No actuamos, sólo elegimos. La mano trabaja poco, sólo mueve el dedo índice.
Las cosas y la información se funden en los infómatas de Byung-Chul Han, objetos digitales efímeros y difíciles de retener en la memoria para profundizar en ellos. Estos infómatas no exigen romper la resistencia propia de las «cosas», como sí lo hace la paloma de Kant cuando se enfrenta al viento. Son «no-cosas», incrementan la temida incertidumbre que nos hace seres inestables e inseguros que rehúyen todo lo que no suponga jugar, experimentar y disfrutar.
Nos hacemos adictos a las cosas digitales y ligeras, imposibles de retener, y evitamos lo que nos enfrente al drama de tener que actuar. Únicamente presionamos teclas como en un juego, y como hay tantas para elegir, nos creemos libres. Pero solo es una ilusión. Disfrutamos pero no actuamos. Actuar pasó a la historia. Ahora estamos en la era de lo lúdico, y nos limitamos a seleccionar qué consumir.
Pero aún tenemos manos, y pueden volver.
FUENTE: Han, Byung-Chul (2021), No-cosas.

