Sólo hay «pensamientos machistas»

No hay hombres machistas, sólo pensamientos.

Conocemos el hecho de que muchos hombres tienen pensamientos machistas y no por ello reaccionan con violencia. Estos «comportamientos simbólicos privados» tal vez no sean la causa de la conducta violenta hacia las mujeres, simplemente coinciden con ella. Esta es una aclaración necesaria para trabajar con un agresor en la expresión de su ira. La intervención va dirigida a reducir la credibilidad que el hombre violento da a sus pensamiento como causas de su conducta agresiva.

 La conducta violenta de un hombre no queda explicada por la presencia de pensamientos con contenido machista, sino por «para qué le sirve» dicha conducta agresiva, como podría ser, por ejemplo, la inmediata reducción del malestar generado por el enfado o ira. Enseñar a los varones violentos este y otros principios básicos del comportamiento humano, ayuda a incrementar su flexibilidad psicológica. ¿Cómo lo hacemos?.

Primero, facilitándole el contacto con sus pensamientos y reglas verbales, machistas o no, sin juzgarlos o cambiarlos: ¿te das cuenta que sólo es un pensamiento?. Piensa en una silla, ahora …¿te puedes sentar en ella?. En segundo lugar, se le ayuda a percibirse él como contexto o contenedor de sus contenidos, parte de ellos «pensamientos machistas», ¿Quién es el que está teniendo ese pensamiento?, ¿te das cuenta que eres tú el que está teniendo ese pensamiento?; y tercero, enseñarle a estar presente y no luchar contra los pensamiento de contenido machista, y destruir así la credibilidad en ellos. De este modo la ira y los actos violentos quedan despojados de razones y argumentos.

Todo ello permitirá al sujeto dirigir el foco de atención en acciones coherentes con su nueva dirección o valor de vida, porque entre otras cosas, no es un hombre machista, sino un hombre con pensamientos machistas, que no son causa de violencia ninguna necesariamente.

Y puesto que no olvidamos la idiosincrasia de la persona, a los terapeutas les es imposible ayudar adecuadamente a ningún ciudadano violento, sin antes realizar un pormenorizado análisis funcional de su conducta. Fuera de esta metodología es hacer un brindis al sol.

FUENTE: https://www.redalyc.org/pdf/560/56028282002.pdf

Aplicación de la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) con hombres que cumplen condena por maltrato. Un estudio piloto.